La inspiración para crear el GETI del CMI se remonta al Consejo General de la Alianza Reformada Mundial —ahora CMIR— celebrado en 2004 en Accra, Ghana, donde una reunión visionaria de jóvenes teólogos plantó las primeras semillas de lo que más tarde se convertiría en el GETI.
La Prof. Dra. Ani Ghazaryan Drissi, coordinadora de GETI 2025, señaló: “Juntos celebramos ambos institutos, el GETI y el GIT, como expresiones de la misma visión: formar, empoderar y conectar a una nueva generación de líderes ecuménicos que llevarán la luz de la unidad y la esperanza al futuro de la iglesia”.
El Prof. Henry S. Kuo, decano del Instituto Global de Teología de la CMIR, inauguró el programa señalando que “hoy es una colaboración extraordinaria, y realmente espero que sea la primera de muchas colaboraciones en el futuro”.
El orador principal, el Dr. Allan Boesak, teólogo sudafricano, habló de la importancia de los institutos teológicos. “Casi nada resulta más esencial para la Iglesia que reflexionar sobre cómo podemos preparar a la próxima generación de teólogos en el mundo”, afirmó.
En su presentación, Boesak instó a los estudiantes a que, en su lucha por la justicia, no se alejaran del hecho de que Jesús es el Señor.
La facilitadora del GETI, Suk-yi Pang, secretaria ejecutiva del Consejo de Hong Kong de la Iglesia de Cristo en China y miembro de la Comisión de Educación y Formación Ecuménica del CMI, respondió al discurso de Boesak señalando que la lucha actual por la justicia social es tanto espiritual como teológica.
Si no insistimos en lidiar con estas difíciles cuestiones, afirmó Pang, “perpetuamos una forma de injusticia tanto como lo hace el imperio”.