“La justicia debe ocupar un lugar central en la vida democrática de Nigeria”, afirmó. “Debemos rechazar cualquier intento de convertir las diferencias étnicas o religiosas en motivos de odio”.
Pillay señaló que la diversidad de Nigeria no es una debilidad. “Nigeria es una nación joven y sus jóvenes son uno de sus mayores recursos”, dijo. “No basta con dar voz a los jóvenes únicamente durante las elecciones; necesitan tener un lugar en la mesa donde se toman las decisiones”.
Pillay también destacó que, a pesar de que las mujeres desempeñan un papel central en la vida y la resiliencia de la sociedad nigeriana, siguen estando infrarrepresentadas en muchos centros de toma de decisiones políticas. “No se puede construir una Nigeria justa mientras la mitad de su población siga sin estar debidamente representada”, observó.
Ahora que Nigeria se prepara para las elecciones de 2027, Pillay hizo un llamado a los líderes políticos para que no ganen las elecciones destruyendo la nación que pretenden gobernar. “No instrumentalicen la religión ni la etnicidad”, pidió. “No financien la violencia”.
Pillay indicó que la iglesia debe seguir siendo profética sin caer en el partidismo. “Debemos enseñar a nuestro pueblo que el desacuerdo político no nos convierte en enemigos”, dijo. “Debemos colaborar con nuestras hermanas y hermanos musulmanes y con otras comunidades religiosas para construir puentes de entendimiento”.
Nigeria es más importante que cualquier elección, reflexionó Pillay. “Protejamos, pues, la unidad de Nigeria”, declaró. “Fortalezcamos su democracia”.
El secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), el Rev. Prof. Dr. Jerry Pillay, se dirige a los participantes en el servicio ecuménico celebrado en la Iglesia Anglicana de Todos los Santos en Abuja (Nigeria) el 26 de agosto de 2026.
Muchas voces, un testimonio
Las oraciones hicieron especial hincapié en la paz, la seguridad, la justicia y las próximas elecciones generales en 2027. Las personas congregadas también oraron por las familias y por quienes sufren, atraviesan dificultades y padecen aflicciones.
El arzobispo Filibus Musa, de la Iglesia Luterana de Cristo en Nigeria, ofreció una reflexión titulada “Muchas voces, un testimonio”, en la que expresó la alegría de reunirse. “Es algo importante para nosotros como cristianos y cristianas”, dijo. “La unidad cristiana no exige uniformidad”.
Musa observó que las personas allí reunidas tenían diversas tradiciones, historias, enfoques teológicos, culturas y lenguas. “No obstante, nuestras diferencias no tienen por qué convertirse en muros entre nosotros”, advirtió. “Pueden convertirse en dones a través de los cuales escuchamos mejor lo que Dios está diciendo a la iglesia y al mundo”.
Nuestro mundo es frágil y Nigeria no es una excepción, prosiguió. “Ante todo lo que sucede a nuestro alrededor, ¿qué está pidiendo Dios que la iglesia sea y haga?”, preguntó. “El Espíritu nos llama a ser un pueblo que da testimonio; nos llama a proclamar los hechos poderosos de Dios y a hacerlos visibles en la manera en que convivimos”.
En un mundo profundamente dividido, dijo Musa, nuestra propia unidad se convierte en parte de nuestro testimonio. “Este es uno de los motivos por los que el Consejo Mundial de Iglesias es importante”, afirmó. “Reúne a las iglesias para que nuestras muchas voces puedan convertirse en un testimonio común que ninguno de nosotros puede ofrecer adecuadamente por sí solo”.
Musa puso de relieve que el CMI nos recuerda que la iglesia de Jesucristo es más grande que cualquier denominación, nación o tradición. “Nos pertenecemos unos a otros porque pertenecemos a Cristo”, afirmó.
El arzobispo Filibus Musa, de la Iglesia Luterana de Cristo en Nigeria, comparte sus reflexiones durante el servicio ecuménico en Abuja (Nigeria) celebrado el 26 de agosto de 2026.
Su eminencia el Rev. Dr. Israel Akanji, miembro del Comité Central del CMI procedente de Nigeria, leyó unas palabras de bienvenida en nombre del presidente africano del CMI, su santidad el arzobispo Dr. Rufus Okikiola Ositelu, primado de la Iglesia del Señor (Aladura).
Ositelu expresó alegría por la visita histórica de Pillay a Nigeria. “Deseamos expresar nuestro profundo agradecimiento al CMI por la decisión visionaria de trasladar la Oficina del Programa Regional de África a Abuja”, señaló. “Este hito ha reforzado significativamente el compromiso del CMI con las iglesias africanas y ha mejorado la visibilidad y la accesibilidad de su ministerio en todo el continente”.
Ositelu comentó además que la visita de Pillay se produce en un momento crucial para Nigeria. “Nos preocupan también los recurrentes incidentes de ataques afrofóbicos y el trato injusto que sufren muchos nigerianos en algunas partes de África, especialmente en Sudáfrica”, afirmó. “Por lo tanto, invitamos al Consejo Mundial de Iglesias y a toda la comunidad ecuménica mundial a que sigan apoyando a Nigeria con sus oraciones y su solidaridad durante este importante período”.
Ositelu dijo que las iglesias se sentían animadas a continuar su peregrinación común de justicia, reconciliación y unidad.
“Una vez más, les damos una cálida bienvenida a Nigeria”, añadió. “Que Dios Todopoderoso bendiga abundantemente su visita, les conceda sabiduría y fortaleza en su ministerio, y siga bendiciendo al Consejo Mundial de Iglesias en su servicio a la comunidad cristiana mundial”.
El Rev. Dr. Daniel Abaya, antiguo alumno del Instituto Ecuménico del CMI en Bossey y presidente de la Iglesia de los Hermanos en Nigeria, también ofreció oraciones. La oración final corrió a cargo de su eminencia el Rev. Dr. Bob Manuel, prelado de la Orden Sagrada Eterna de los Querubines y Serafines en Nigeria.
Tras el servicio tuvo lugar una reunión entre el secretario general del CMI y los representantes de las iglesias miembros del CMI en Nigeria, en la que cada iglesia miembro estuvo representada por cinco delegados.