El presidente Lee expresó su profundo agradecimiento por las contribuciones del CMI a la defensa de la Constitución y la promoción de la democracia, y afirmó su esperanza de que continúe la labor del CMI en favor de la paz y la solidaridad en todo el mundo, y de que el CMI los acompañe también en la mejora de las relaciones entre las dos Coreas. Subrayó la importancia de recordar la historia de solidaridad y los sacrificios realizados en defensa de la democracia y expresó su esperanza de que las comunidades cristianas de Corea del Norte y Corea del Sur continúen reuniéndose en un espíritu de solidaridad entre pueblos. Oró para que, del mismo modo que Corea será recordada como una nación que ha florecido hasta convertirse en una democracia vibrante, florezca también una paz auténtica en la península de Corea.
El secretario general del CMI felicitó al presidente Lee por su elección y señaló que el pueblo de Corea del Sur tiene grandes esperanzas y expectativas puestas en su liderazgo, y ha depositado una gran confianza en él para salvaguardar la democracia y alimentar la esperanza de lograr la reunificación algún día.
Pillay transmitió su profundo respeto por la madurez y el desarrollo de la democracia coreana logrados gracias a la participación activa de su ciudadanía, y afirmó que el CMI ha mantenido su compromiso solidario y oración por la defensa de la Constitución y la promoción de la democracia. Agradeció que el presidente reconociera el apoyo del CMI y su solidaridad con el pueblo y las iglesias de Corea del Sur.
Prove rememoró la trayectoria histórica del compromiso ecuménico que ha propiciado encuentros entre personas cristianas de Corea del Norte y Corea del Sur, desde el Proceso de Tozanso de 1985 hasta la Consulta de Glion de 1986, pasando por el establecimiento del “Domingo de oración por la reunificación pacífica de la península de Corea” en la 10ª Asamblea del CMI celebrada en Busan en 2013. También destacó el papel del Foro ecuménico para la paz, la reunificación y el desarrollo en la península de Corea en el mantenimiento de encuentros regulares entre el Consejo Nacional de Iglesias de Corea y la Federación Cristiana Coreana de Corea del Norte, subrayando que este camino ecuménico hacia la paz continúa hoy en día.
Pillay expresó su deseo de reanudar el diálogo del CMI con la Federación Cristiana Coreana de Corea del Norte y afirmó que estudiaría la posibilidad de realizar una visita a Corea del Norte lo antes posible. Expresó su agradecimiento por haber trabajado con el Consejo Nacional de Iglesias de Corea durante las últimas décadas, afirmando que el CMI se complacía en acompañar al pueblo de Corea del Sur en su búsqueda de la democracia y la reunificación de la península de Corea. Afirmó que esta tarea dista mucho de haber concluido, y que el CMI mantendrá conversaciones y apoyará tanto a Corea del Sur como a Corea del Norte para fomentar y promover diálogos en favor de la paz, la reconciliación y la potencial reunificación de la península.
La delegación del Consejo Nacional de Iglesias de Corea incluía al secretario general, el Rev. Kim Jong Seng; al moderador, S.E. el metropolitano Ambrosios (Cho Sung-am), y a los vicemoderadores, el Rev. Kim Young-geol (Iglesia Presbiteriana de Corea), el Rev. Park Sang-kyu (Iglesia Presbiteriana de la República de Corea) y el Rvdmo. Onesimus Dong-Shin Park (Iglesia Anglicana de Corea).
El Consejo Nacional de Iglesias de Corea evocó su historia de democratización y construcción de la paz en solidaridad con la comunidad ecuménica mundial en las décadas de 1970 y 1980, reafirmando su compromiso con el día en que las comunidades cristianas del Norte y del Sur, que confiesan juntas a Jesucristo como su Señor, puedan reunirse de nuevo en unidad. El Consejo se comprometió a seguir orando con las comunidades ecuménicas mundiales por la paz y la reunificación de la península de Corea y expresó su profundo agradecimiento al presidente Lee y al secretario general del CMI, el Rev. Pillay, por entablar este significativo diálogo.
Pillay declaró: “La reunión con el presidente Lee fue muy alentadora y reforzó el deseo y la determinación de trabajar por la reconciliación y la paz, no solo en el contexto coreano, sino en todo el mundo”. La visión positiva y el compromiso del presidente para dialogar con el Norte abren grandes posibilidades y esperanzas para el pueblo coreano.
Galería fotográfica: Visita del secretario general del CMI al presidente de la República de Corea