“No obstante, a pesar de estos desafíos, el Comité Ejecutivo desea, ante todo, reconocer el testimonio inquebrantable de la comunidad cristiana palestina. Su presencia en la tierra natal de Cristo —donde Él desempeñó su ministerio y donde tuvieron lugar su crucifixión y resurrección— sigue siendo un testimonio vivo de fe, esperanza y resiliencia”, afirma la declaración. “Durante muchas generaciones, las comunidades cristianas palestinas han mantenido su compromiso con su tierra, sus iglesias y su vocación de constructoras de la paz a pesar de la ocupación, el desplazamiento, la discriminación y las dificultades económicas”.
La declaración reconoce el “testimonio teológico” de las comunidades cristianas de Palestina, que constituye una importante contribución a la reflexión cristiana sobre la fe, los derechos humanos, la construcción de la paz y la reconciliación.
La reunión del Comité Ejecutivo tendrá lugar en línea del 8 al 12 de junio.