En una declaración, el secretario general del CMI ha advertido de que los ataques sientan un peligroso precedente para el mundo al normalizar el uso de la fuerza armada para lograr objetivos políticos.
“Estas acciones sientan un peligroso precedente y un ejemplo para otros que buscan ignorar todas las restricciones contra el uso de la agresión armada y la fuerza bruta para alcanzar objetivos políticos”, afirma Pillay en la declaración.
El secretario general del CMI también ha instado a un cese inmediato de los ataques y un respeto renovado de los principios del derecho internacional y la soberanía estatal, y ha pedido a los organismos internacionales que tomen medidas con rapidez.
“El Consejo Mundial de Iglesias exhorta a poner fin a estos ataques, a respetar los principios del derecho internacional y la soberanía estatal, y a resolver las disputas mediante el diálogo y la diplomacia, en vez de recurriendo a la violencia armada”, prosigue la declaración, instando a las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos a intervenir para asegurar el cumplimiento de las cartas y convenciones internacionales.
Por otra parte, la declaración pone de relieve las implicaciones mundiales más amplias de estos acontecimientos.
“En estos tiempos inciertos y peligrosos, el mundo necesita líderes sabios y valientes que defiendan la paz, en lugar de la proliferación de conflictos y la normalización de la ilegalidad internacional”, reza la declaración.