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Dr Te Aroha Rountree, president of the Methodist Church in New Zealand.

Dr Te Aroha Rountree, president of the Methodist Church in New Zealand.

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¿Puede hablarnos de su trayectoria?

Rountree: Para empezar, procedo de las tribus (Iwi) Ngai Tuteauru y Nga Puhi, del extremo norte de Aotearoa/Nueva Zelandia. Mi pueblo fue uno de los primeros del país en convertirse al cristianismo, por lo que nuestro conocimiento de las enseñanzas cristianas cuenta con una larga historia y tradición.

Mis dos progenitores fueron ministros metodistas y mi familia ha formado parte de la Iglesia Metodista desde hace muchas generaciones. En la actualidad, desempeño el cargo de presidente de la Iglesia Metodista, hasta el próximo mes de octubre. Esta función me ha permitido entender tanto las sinergias como las tensiones que surgen entre la forma de ser y saber de los maoríes y las enseñanzas cristianas, especialmente en nuestras interpretaciones de la Biblia.

En el camino, he cultivado muchas amistades —y, quizás, también algunas enemistades— porque mi teología no coincide con la de todos los demás, sobre todo en lo que concierne a la integración de la cosmología maorí con las enseñanzas cristianas.

Con el tiempo, varios grupos de la iglesia tanto de comunidades maoríes como no maoríes —lo que es bastante inusual— me nombraron candidato a la presidencia. La Iglesia Metodista en Aotearoa opera mediante un modelo de asociación, por lo que su liderazgo refleja esa relación bicultural.

Por eso, nuestro actual liderazgo encarna esa asociación: mi colega es pākehā y yo soy maorí. Juntos, representamos esa responsabilidad compartida.

¿Cómo hace para establecer relaciones y tender puentes entre las distintas comunidades?

Rountree: una de las afortunadas oportunidades que he tenido ha sido formar parte del Te Runanga Whakawhanaunga i nga Haahi, el Consejo Nacional Maorí de Iglesias, que emergió de los primeros movimientos ecuménicos en Aotearoa. Representa una expresión indígena del ecumenismo.

Esa experiencia definió mi comprensión del ecumenismo desde una perspectiva maorí. En mi propia familia hay miembros de varias tradiciones cristianas —metodistas, pentecostales, mormones—, y cuando nos reunimos, todos participan. Podemos pasar varios días juntos y se respetan todas las tradiciones.

Por eso suelo decir que, en calidad de maoríes, somos ecuménicos por defecto. Nuestros valores culturales nos exigen ser incluyentes.

Desde que era muy joven, tanto en la iglesia como en el marae, experimenté la coexistencia de las enseñanzas cristianas y las tradiciones maoríes. Nosotros vivimos en ese solapamiento en el que ambos marcos sustentan nuestra identidad y nuestras prácticas.

¿Cuáles son los principales desafíos que afrontan hoy las iglesias del Pacífico?

Rountree: Uno de los mayores desafíos es la justicia climática. A pesar de que las comunidades del Pacífico se encuentran entre aquellas que menos han contribuido al cambio climático, se encuentran entre las más directa y gravemente afectadas por este.

A veces la fe puede ser ambas cosas: una ayuda y un obstáculo. Hay quien tiende a decir: “ora más y todo mejorará”. Pero eso no basta, así no se resuelven las causas profundas del problema.

En ciertas ocasiones, las interpretaciones conservadoras del cristianismo pueden impedir conversar honestamente sobre estas realidades. Y pueden surgir incoherencias entre lo que se dice públicamente y lo que ocurre en la vida privada, incluso en la vida de los propios dirigentes de iglesias.

Aún estamos trabajando para encontrar formar significativas y eficaces de corregir esas contradicciones.