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23 de octubre de 2025, Uadi al-Natrun (Valle del Natrón), Egipto: La Rev. Prof. Dra. Angela Berlis, de las Iglesias Vetero-Católicas de la Unión de Utrecht, fotografiada durante la Sexta Conferencia Mundial de Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias que tuvo lugar en Uadi al-Natrum (Egipto) del 24 al 28 de octubre de 2025, en torno al tema “¿Qué camino seguir ahora hacia la unidad visible?”.

Fotografía:

La Rev. Prof. Dra. Angela Berlis, catedrática de Historia del Viejo Catolicismo y de Historia de la Iglesia, codirectora del Centro de Competencia en Liturgia de la Universidad de Berna y miembro de la Comisión de Fe y Orden del CMI, compartió una reflexión basada en Juan 12: 1-8. 

“Así que hoy (el día después del Domingo de Ramos), damos un paso atrás y volvemos una vez más de Jerusalén a Betania, donde nos reunimos con Jesús en la casa de Lázaro, Marta y María”, dijo. “Allí, se celebra una cena en honor a Jesús”.

Berlis explicó que fue una cena muy festiva y que, además, Jesús recibió un regalo, un regalo completamente inesperado de forma igualmente inesperada: María vertió un frasco entero de perfume de nardo sobre sus pies y se los masajeó con su cabello.

“¡Qué producto tan caro!”, exclamó Berlis. “Pero también: ¡Qué olor tan intenso debió de llenar el aire después de que María derramara el aceite sobre los pies de Jesús! ¡Tanto aceite, tanto dramatismo!”.

Y luego María utilizó su cabello para masajearle los pies con el aceite.

“Como oyentes, aún no sabemos que este es un acto que tiene dos interpretaciones y dos intérpretes, Judas y Jesús: Judas, el hombre con mentalidad materialista, que solo piensa en el precio”, observó Berlis. “Y Jesús, que lo interpreta como una unción para la muerte, una unción para la muerte que está a punto de llegar”.

Se dice que el aceite esencial de nardo tiene un gran poder calmante; que tiene un efecto relajante, especialmente en situaciones estresantes, que ayuda a aliviar la ansiedad y a afrontar circunstancias difíciles. 

“¡Por lo tanto, el aceite de nardo es mucho más beneficioso para los vivos que para los muertos!”, señaló Bertis. “Mediante su gesto, María unge a Jesús, preparándolo para la etapa final de su vida”.

La historia de la unción lo deja claro: Jesús se dirige hacia su destino con los ojos bien abiertos. 

“Entremos, nosotros también, en esta Semana Santa como quienes saben, como quienes esperan, como quienes son amados: sabiendo que no estamos solos, con la esperanza de que la promesa de Dios nos sea revelada; ungidos con el aceite que nos permite recorrer con maestría este camino y todos los caminos de nuestras vidas como personas amadas”, afirmó Berlis.

Además de por Berlis, la oración fue preparada y dirigida por el pastor Christoph Schuler y el pastor Ilya Kaplan. Berndt Wallet, arzobispo de Utrecht, también participó en la oración y saludó a los presentes.

En el marco del Ciclo Ecuménico de Oración, esta semana oramos por las iglesias y los pueblos de la República Checa, Polonia y Eslovaquia.

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