El secretario general del CMI, el Rev. Prof. Dr. Jerry Pillay, dijo que la comunidad mundial espera y ora por que continúe el diálogo, por que todas las partes participen de buena fe, y por que cese la violencia.
"Mientras tanto, el pueblo ucraniano ha seguido sufriendo las peores consecuencias de la agresión ilegal de Rusia", dijo. "Han continuado a diario los ataques deliberados, sistemáticos y masivos contra centros de población ucraniana alejados del frente, usando decenas de misiles balísticos y de crucero y cientos de drones".
La infraestructura eléctrica ucraniana ha sido blanco de esos ataques, lo que agrava el sufrimiento de la población a la que se deja sin electricidad en las condiciones más duras del invierno, con temperaturas tan bajas como -20° C.
"Después de tanta muerte y destrucción, de tanto sufrimiento, y de tantas violaciones del derecho y de la moralidad, esta agresión debe detenerse y esta guerra debe acabar", dijo Pillay. "Oramos a Dios para que abra el camino hacia una paz justa y sostenible, para que las víctimas de esta agresión obtengan justicia, y para que la paz reine en Ucrania, en la región y en el mundo".