Von Wong, un artista canadiense, ha creado su escultura específicamente para la ronda de negociaciones relativas al primer tratado mundial sobre los plásticos que tienen lugar este mes. Se trata de una réplica de la escultura de Auguste Rodin “El pensador”. La estatua de Von Wong sostiene a un bebé en una mano y se asienta sobre la Madre Tierra, rodeada de unas espirales de ADN.
El artista y activista canadiense Benjamin Von Wong.
El fotógrafo convertido en escultor está intentando enviar un mensaje a los diplomáticos mientras negocian un acuerdo de las Naciones Unidas para reducir la contaminación de plásticos.
Von Wong recordó sus primeros tiempos como fotógrafo, una época en la que estuvo centrado en intentar captar la máxima atención posible. Ahora, su misión de cambiar el mundo le inspira mucho más que su búsqueda de atención, fama o influencia.
Alrededor de 2016-2017, Von Wong pasó de hacer fotografías a crear grandes instalaciones artísticas. Su instalación “Cierra el grifo del plástico” se exhibió durante la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente que dio inicio a las negociaciones del tratado sobre los plásticos en 2022.
A pesar de que no se considera a sí mismo religioso, sí cree que es una persona espiritual. “Lo correcto es dejar el mundo mejor de lo que lo has encontrado”, dijo. “Supongo que las iglesias tratan de mostrar cómo vivir una vida buena y significativa, y contribuir a que el mundo sea un lugar mejor para todas las personas del planeta”.
Von Wong cree que no se puede pensar en la prosperidad de las personas sin pensar en un planeta próspero.
“La única manera de mejorar el mundo es cuando pensamos, por ejemplo, en desmantelar los sistemas que hemos construido que son sexistas, injustos y profundamente patriarcales”, observó. “Creo simplemente que mi trabajo trata de hacer visible lo invisible”.
Von Wong no puede tener la certeza de que “La carga del pensador” haya realmente marcado la diferencia en las negociaciones destinadas a frenar la contaminación de plásticos. “Pero me consta que las personas que ven esta instalación dan su opinión y que les ayuda a comunicar sobre temas que antes eran mucho más abstractos”.
Von Wong solía obsesionarse con intentar medir el impacto de su arte.
“Pero es como intentar medir cuánto se quiere a una persona”, afirmó. “Lo que realmente busco es si deja una huella duradera”.