En las poblaciones que rodean la mina de carbón de El Cerrejón se sienten detonaciones que hacen vibrar el suelo. “Realizan voladuras a cualquier hora del día o de la noche”, explica Mildreth Guetta Uriana, una joven wayúu de una comunidad indígena cercana a la mina, mientras comparte su testimonio entre lágrimas.
“La contaminación llega hasta nuestra comunidad y afecta a nuestra salud. Tenemos que sobrellevar esta situación a diario, especialmente cuando llueve, porque entonces el vapor se eleva y trae el olor a azufre hasta nuestras casas. Hay gente, como mi propio hermano pequeño, que se enferma mucho debido a ese olor y al polvo minero”.
Para Uriana, la crudeza de esta situación tiene el rostro de su hermano. “Mi hermano pequeño sufre de un problema respiratorio desde que era un niño. Día tras día, veo a mi madre llorar por su hijo, por su dificultad para respirar... en su propia tierra, en el propio territorio donde nació”.
Tan solo en los primeros tres meses de 2024, en La Guajira se registraron 649 casos de desnutrición aguda en niños menores de cinco años, según el Instituto Nacional de Salud. De ellos, el 84 % eran niños indígenas. Solo en 2023, en La Guajira se registraron 70 muertes de niños por desnutrición —aproximadamente el 30 % del total nacional de Colombia, a pesar de que el departamento representa una pequeña fracción de la población del país. Además, se detectó que otros 2223 niños wayúu sufrían de desnutrición aguda. El año anterior, 2022, se saldó con 85 muertes infantiles por desnutrición en el departamento.
A finales de 2024, el Instituto Nacional de Salud confirmó que La Guajira había registrado el mayor número de muertes infantiles por desnutrición de todos los departamentos del país —31 muertes confirmadas hasta noviembre—, mientras que los casos de enfermedades relacionadas con la desnutrición habían aumentado un 7,19 % con respecto a las cifras de 2023.
Los líderes comunitarios cuestionan incluso estas cifras y sostienen que las estadísticas oficiales no reflejan la verdadera magnitud del problema. Muchas muertes no se registran porque los niños indígenas de las comunidades rurales a menudo carecen de certificados de nacimiento.
María Magdalena Brito, líder indígena wayúu de El Pimientón, La Guajira (Colombia)
María Magdalena Brito se detiene a hablar de su propia pérdida durante la entrevista. “En este momento estamos atravesando la muerte de nuestra madre. Hoy se cumplen exactamente nueve meses desde que falleció. Y lo que se la llevó fue una enfermedad pulmonar causada por la contaminación de la mina”.
El gobierno colombiano ha tomado algunas medidas para hacer frente a la situación. El presidente Gustavo Petro anunció en 2025 que la mortalidad infantil por desnutrición se había reducido casi a la mitad desde 2022, y que, concretamente, en La Guajira se había registrado una disminución del 48 %. Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos advierten de que las causas estructurales —la falta de agua, la contaminación del suelo y los desplazamientos— siguen sin abordarse, y que los avances son frágiles.
Jocelyn Carolina describe la realidad cotidiana de los niños de su comunidad: “Los niños tienen resfriados y problemas respiratorios constantes. Los animales también se ven afectados”.
Patrones globales de los impactos de la minería
La crisis de salud en las inmediaciones de El Cerrejón presenta similitudes notables con la de otras comunidades cercanas a minas de carbón de todo el mundo.
La extracción y el procesamiento del carbón exponen a las comunidades a la contaminación del aire y del agua por partículas de polvo, metales pesados y compuestos orgánicos volátiles, lo que provoca enfermedades respiratorias y problemas de salud cardiovascular.
Los problemas respiratorios en las inmediaciones de las minas de carbón son una constante. En las comunidades de los Apalaches, en Estados Unidos, las tasas de cáncer de pulmón y otras enfermedades respiratorias son desproporcionadamente más elevadas en los municipios donde se extrae carbón en comparación con la media regional y nacional. En 2014, investigadores de la Universidad de Virginia Occidental demostraron, por primera vez, que existía una relación causal directa, y no una simple correlación, entre el polvo tóxico procedente de las minas de carbón a cielo abierto y el crecimiento de células cancerosas en los pulmones de las personas que vivían en las inmediaciones.
Una revisión sistemática de estudios europeos reveló un mayor riesgo de cáncer de pulmón, de colon, colorrectal y de tiroides en las comunidades que viven cerca de minas de carbón.
También hay datos que indican el impacto en el feto. En Estados Unidos, la tasa de niños que nacen con malformaciones congénitas es un 42 % más alta en las zonas cercanas a las explotaciones de carbón mediante la técnica de minería de remoción de cima. Los metales neurotóxicos, como el arsénico, el plomo y el mercurio —todos ellos asociados a la contaminación del agua y el suelo derivada de la minería del carbón—, están relacionados con un crecimiento fetal anómalo, resultados adversos en el parto y problemas cognitivos y de comportamiento en etapas posteriores de la infancia. Las comunidades situadas cerca de minas de carbón en Mozambique, Burkina Faso y Tanzania han informado de un aumento de las malformaciones congénitas y los abortos espontáneos, que atribuyen a las sustancias químicas presentes en el agua que consumen.
José Luis Amayo Urrarillo, líder comunitario del pueblo indígena wayúu de La Guajira (Colombia), en Barrancos, La Guajira (Colombia).
También se produce un grave impacto en la salud mental: las investigaciones revelan un aumento de las tasas de depresión en las comunidades mineras del carbón, agravado por la destrucción del paisaje, el ruido y el polvo, así como por la preocupación constante que supone ver cómo los niños enferman. Se prevé que estas consecuencias para la salud mental persistan durante décadas, incluso mucho después de que las minas hayan cerrado.
Los metales pesados y las sustancias cancerígenas presentes en el agua contaminada pueden permanecer en ella durante décadas después de que haya finalizado la actividad minera. Las comunidades cercanas a El Cerrejón se preguntan en qué condiciones quedará la tierra y cuál será su situación después de 2034, cuando expire la licencia de la mina. Los datos a nivel mundial indican que tienen motivos de preocupación; los problemas de salud no se van con el último cargamento.
La perspectiva de los trabajadores
José Luis Amayo Urrarillo, que trabajó durante 25 años en El Cerrejón en el ámbito de la seguridad, se muestra muy crítico con la protección que se brindó a los trabajadores y a las comunidades. “Nos dieron unos filtros que no servían para nada, porque dejaban pasar las partículas más peligrosas. ¿Qué sentido tenía? ¿Qué sentido tiene el dinero si no hay vida? Estas enfermedades van a continuar desarrollándose. Y, en las consultas médicas, nos dicen lo que las empresas quieren que oigamos”.
Urrarillo, a cuya comunidad se le prometieron cuotas de empleo, formación y becas cuando se firmaron los permisos medioambientales, habla con amarga claridad sobre el precio que había que pagar por esas promesas. “Firmamos el acuerdo del permiso ambiental tras tres días de negociación en Buenavista exigiendo cuotas de empleo, formación y becas. No cumplieron con lo pactado”.
Más allá del impacto en las comunidades locales, a menudo se han destacado las precarias condiciones laborales en la mina, entre las que se incluyen la explotación mediante mano de obra más barata, condiciones de trabajo insalubres y jornadas de 12 horas. Según los informes, los trabajadores prosindicales han sufrido intimidación o han sido reemplazados por mano de obra temporal más barata. En 2008, el líder sindical de Sintracarbón Adolfo González Montes fue torturado y asesinado en su propia casa. Una huelga de 91 días en 2020 puso de manifiesto hasta qué punto se habían deteriorado las condiciones.
Otros miembros de la comunidad aseguran que los puestos de trabajo en la mina no se consiguen por méritos ni capacitación, sino por influencias políticas. “Los puestos de trabajo en El Cerrejón dependen de a quién conozcas. Si no eres su amigo, no te dan trabajo. Yo les pedí que nos dieran una oportunidad, aunque solo fueran cinco puestos de trabajo. Pero no fue posible, porque, a menos que les entreguemos el territorio, no nos ayudarán en nada”.
Enormes montones de escombros se alzan sobre el paisaje que rodea la mina de carbón de El Cerrejón, en La Guajira (Colombia). El material de desecho excavado para dejar al descubierto las vetas de carbón ha modificado el relieve en decenas de miles de hectáreas, sepultando la vegetación, contaminando las aguas subterráneas y levantando nubes de polvo fino y tóxico que se extienden por las comunidades wayúu de los alrededores —comunidades que nunca han dado su consentimiento a las operaciones de la mina ni se han beneficiado de ellas.
La denuncia de las iglesias contra el banco HSBC es un ejemplo de la puesta en práctica de la iniciativa del CMI “Esperanza para los niños”, impulsada por niños y jóvenes que instaron al CMI a convertir la justicia climática en uno de los pilares del programa “Compromisos de las iglesias con los niños”.
El Consejo Mundial de Iglesias invita a las iglesias, los asociados ecuménicos y las organizaciones religiosas de todo el mundo a firmar una carta abierta en la que se respalda una denuncia ante la OCDE presentada por las iglesias metodistas de Colombia, Gran Bretaña e Irlanda, junto con otros asociados, por la relación financiera de HSBC con Glencore y la mina de carbón de Cerrejón en Colombia. Se alienta a las iglesias, los asociados ecuménicos y otras organizaciones a respaldar la iniciativa firmando la carta abierta aquí.
El compromiso del CMI con los niños
Estudio de 2014 sobre cáncer de pulmón, Universidad de Virginia Occidental, Luanpitpong, S. et al., Appalachian Mountaintop Mining Particulate Matter Induces Neoplastic Transformation of Human Bronchial Epithelial Cells and Promotes Tumor Formation,Environmental Science & Technology, 2014. DOI: 10.1021/es504263u: https://pubs.acs.org/doi/10.1021/es504263u
Riesgo de cáncer cerca de las minas de carbón —revisión sistemática de estudios europeos, Ortiz-Ospina, E. et al., Mortality and morbidity in populations in the vicinity of coal mining: a systematic review, BMC Public Health (2018): https://link.springer.com/article/10.1186/s12889-018-5505-7 Estudio europeo de referencia: Fernandez-Navarro, P. et al., Proximity to mining industry and cancer mortality, Science of the Total Environment (2012): https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0048969712009643
Malformaciones congénitas: prevalencia un 42 % más alta en las zonas cercanas a las explotaciones de carbón mediante la técnica de minería de remoción de cima, Ahern, M. et al., The Association Between Mountaintop Mining and Birth Defects Among Live Births in Central Appalachia, 1996–2003, Environmental Research (2011). Nota: la cifra del 42% refleja específicamente el período 2000–2003; el resultado global del período de estudio fue una prevalencia un 26% más alta. PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21689813/ ScienceDirect: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0013935111001484
Las comunidades cercanas a las minas y la salud mental, estudio revisado por pares (Kentucky, 2017): Mountaintop Removal Coal Mining and Emergent Cases of Psychological Disorder in Kentucky, Community Mental Health Journal: https://link.springer.com/article/10.1007/s10597-017-0122-y
Estudio alemán sobre la relación entre la minería a cielo abierto y la depresión, la ansiedad y el desplazamiento: A Changing Home, International Journal of Environmental Research and Public Health (2022): https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9223024/
Impactos de la minería en el África subsahariana: Mozambique, Burkina Faso, Tanzania, Kreuzer, A. et al., Health impacts of industrial mining on surrounding communities: Local perspectives from three sub-Saharan African countries, PLOS ONE (2021). Nota: este es un estudio cualitativo que registra las percepciones de la comunidad y los impactos en la salud autoinformados, no un estudio clínico o epidemiológico que establezca relaciones causales. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371%2Fjournal.pone.025… texto completo de PMC: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8177516/